sábado, 4 de junio de 2016

¿Qué hay de nuevo Valeska?

Cuando una pareja se plantea la maternidad/paternidad lo último que debería esperar es que algo que debería de convertirse en un proceso de ilusión y alegría se convierta en un camino de amargura y sinsabores.

Somos conscientes de que hay personas con problemas de fertilidad, escuchamos casos de tal o cual pareja que ha tenido que ir a una clínica, que se ha inseminado, que ha tardado años, que ha pasado por abortos, pero se queda en un mero comentario. En un dato olvidado en poco más de lo que dura esa conversación. Hasta que te toca a ti.

Entonces haces una compilación de todos esos casos que has oído pero no escuchado intentando recordar el final, el periplo, si te dijeron qué clínica, si lo consiguieron... algún dato que pueda arrojar luz sobre si algún caso que te han contado puede asemejarse al tuyo y puede marcarte el camino de hacia dónde debes ir. Y, evidentemente, recurres al mejor contador de historias, intimidades y cotilleos infértiles: Don Google.

Cuando empiezas a recorrer el camino tienes la esperanza de que el tuyo sea corto y poco complicado, que tengas que pasar un bache y quizás tropieces con una piedra. Y resuenan en tu cabeza casos que han tardado 4, 5, 6 y hasta 10 años, con decenas de tratamientos a sus espaldas, fracasos, éxitos que terminan en fracasos,... Y piensas que tú no podrías pasar por eso.

Cuando comienzas a darte cuenta de que tu camino quizás era más complicado del que pensabas dejas de mirar el camino. Te centras en cada bache, en cada curva, cada cuesta y piensas que a lo mejor tú sí eres una de esas mujeres que no lo va a tener fácil. Que vas a tener que luchar más de lo que pensabas y que esa maternidad tan idílica quizás la consigas después de pasar un tormento.

Y conforme ese camino se va ensortijando y de repente se vuelve en un ascenso interminable lleno de hoyos, precipicios, y escaladas permanentes es cuando te parece que lo que estás viviendo debe de ser lo más parecido a estar en el infierno.

Yo he conseguido escapar de allí, lo he logrado. Hace más de dos años que tengo a mi hijo y aún así estoy cansada de ser infértil. No logro dejar de verme a través de esa lente y me hace seguir sintiendo un poco "minus válida". Si alguien me preguntara si veo a una mujer menos válida o menos mujer por tener problemas de infertilidad, respondería de manera rotunda "¡por supuesto que no!" Si alguien me diera a entender que por no haber tenido a mi hijo "como el resto de los mortales" es porque no soy tan mujer como las demás contestaría de manera más que airada que no sólo no soy menos sino que puede que incluso más porque he tenido el coraje de pasar todo lo que he pasado por llegar a ser madre. Pero si me inspecciono a mi misma, el resultado que encuentro no es este.

Estoy abriendo mi corazón. A mi todo el proceso me ha dejado tocada.  Ni mucho menos hundida, pero sí tocada. Y  empiezo a no querer recordar como he conseguido ser madre. No me refiero a la ovodonación, sino a toda mi historia hasta conseguirlo. Estoy un poco harta de revivirla. Y lo que antes me llenaba de orgullo y me hacía pensar en lo luchadora y fuerte que soy, ahora se está transformando en un gran hastío y un pensar "quiero ser normal". 

Siete años. Cinco embarazos malogrados. Una trompa y un ovario perdidos por el camino. Docenas de intervenciones y pasos por quirófano. Cientos de pruebas. Miles de exploraciones en mis adentros. Meses de intentos "por lo natural", 2 meses con omifín, 1 FIV, 4 ciclos de ovodonación. Pero lo más importante: desesperanza, desilusión, tristeza, impotencia, frustración, más tristeza, más desesperanza, autoenfado con mi cuerpo, desesperación, más tristeza...

Y todo esto me vuelve de manera cíclica. Cuando alguien me saca el tema, cuando alguien me comenta un caso, cuando me entero de una pérdida... Y se está convirtiendo en una losa. 

Sé de dónde me está viniendo todo esto. Cada vez que voy al ginecólogo para hacerme eco o tener un control de embarazo me toca contar toooooooooooooooooooooodo lo que he pasado hasta llegar a ser mamá (que digo yo que les costaría leerse lo que pone en el ordenador) y con eso vuelven las sensaciones, el regusto amargo en el paladar, el revivir anímicamente mi historia. Y serán las hormonas del embarazo o que estoy más susceptible, pero es como un estoque en mi corazón que van removiendo y removiendo y removiendo. También me influye lo que pasa a mi alrededor (no voy a ahondar en esto porque estoy muy sensible, pero me refiero a gente que conozco que reciben negativos o pierden su positivo ¡¡ánimo!!). Por otro lado me escribís muchas contándome vuestras historias, buscando un hálito de esperanza. Historias realmente tremendas que me remueven muchísimo y me hacen pensar que sí, que yo gané la batalla, pero no se vence la infertilidad porque una haya sido madre. La infertilidad te abandona y se va aposentando en otras mujeres a las que les tocará lidiar con esta contrincante tan complicada. Y me imagino lo que estáis pasando y a lo mejor lo que todavía os queda por pasar y me hace sentir tanta impotencia, tal sentimiento de injusticia, que muchas veces tengo que dejar que pasen unos días para poder contestaros como se merece vuestro padecer. Y ojo, espero que me sigáis escribiendo y preguntando y desahogando!!

Total, tanto tiempo en silencio para hacer una entrada bloggerterapéutica y sacar toda la mierda que llevo dentro.

Y como no quiero mezclar churras con merinas y hablar de mi embarazo en esta entrada de "vómito emocional", ya haré otra contando como va mi embarazo.

10 comentarios:

  1. Tienes toda la razón Valeska! To tengo.una amiga que pasa por problemas de fertilidad, ella no sabe que yo se, yo me entere por la indiscreción de su mama, pero a mi ella me dice q todavía no quiere ser mama, que más adelante! En fin yo la veo que le cae la baba con los bebés y siempre pide cargar los bebés de todos los conocidos, y la veo como si nada le afectará, incluso tenemos amigas embarazadas en el grupo y ella fascinada preguntándoles cosas, hasta hoy antes de leer tu post pensaba que era una persona optimista y que no le afectaba su problema de infertilidad, pero leyendo tu post veo que quizá no lo demuestra, yo la verdad desdeo en el fondo y con toda mi alma que se embaraze, seria un embarazo que me daría mucha alegria.

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  2. Y lo a gusto que se queda una cuando lo suelta todo.
    Ha sido un laberinto, como bien titulas tu blog, pero con dos grandes recompensas tras tanta lucha.
    ¿Te puedes creer que yo no me siento "infertil"? 4 embarazos desde 2011 que buscamos la primera vez y 3 de ellos abortos, embarazo mediante tratamiento y nada, se que lo soy, pero no ha arraigado ese sentimiento en mí, sin embargo te expresas tan bien que puedo sentirlo en tus palabras, que me ayudan a mirar parte de lo que tal vez llevo tan detro de mí que ni lo encuentro. Un abrazo preciosa, si que eres digna de admiración por no parar hasta lograrlo y además, muchas gracias por acompañarme, sobre todo ahora que se lo duro que te resulta, prometo darte una alegría e intentaré no darte mas penas, si lo consigo otra vez, te prometo que te dedico la eco de las 12 semanas! (ya no me fío de un test, ni de 20).

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  3. Ay dios mío! te entiendo tanto! yo también escribí una entrada diciendo abiertamente que odio a las embarazadas! y ya está tú, que ya está bien de ser "políticamente correcta". Y sí, me dan rabia, no es envidia sana, no, me dan rabia, porque yo quiero conseguirlo y todavía no he podido y acaba una hasta el alma de la fertilidad ajena. Somos humanas, y esto es una vivencia y como tal, nos va a marcar para siempre, en nuestra forma de ser, aunque no tiene que ser una marca mala. Quizás todo esto nos haga ser más empáticas y más conscientes de las cosas buenas que tenemos.
    Para bien o para mal esto nos marcará la vida, siempre. Pero no te aferres a ello, porque lo has superado, y por tanto, aunque el camino no haya sido fácil, has llegado a la meta.
    Yo tengo amigas que son super mega ultra fértiles, y sí, claro que pienso que tienen una suerte inmensa. Y también esas amigas han tenido cosas malas en su vida (alguna de ellas incluso perdió a su madre siendo muy jovencita)....a cada uno le ha tocado vivir una cosa....lo importante es saber vivirlo y superarlo!
    un beso

    un beso

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  4. No sé ni qué decir... De echo ni me siento con derecho a poder opinar, yo simplemente tardé un poco más de lo esperado en conseguir ser madre. Pero también tengo un regustillo amargo respecto a la maternidad.
    Sólo espero que esa losa poco a poco vaya erosionando y siendo más liviana, porque te mereces disfrutar al 100% de tu maternidad y de tu vida!
    Un abrazo enorme!

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  5. Esto va de ciclo y etapas...
    Pero me parece estupendo que lo saques de dentro que las cosas que ahí se quedan se acaban por enquistar y eso no no no
    A cada uno nos toca vivir este camino de una forma diferente pero lo que está claro es que al principio pensamos "nos costará un poco más pero llegará" pero muchas veces el maldito destino nos pone demasiadas piedras en el camino y eso enfada mucho, ya sea te toque a ti o te lo cuenten.

    Un beso enorme!

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  6. Valeska, yo me siento infértil y realmente no lo soy! No he pasado por ni un solo tratamiento, me he quedado embarazada 2 veces de forma natural y mis embarazos han progresado normalmente, y sin embargo, llevo 20 años pensando que soy infértil y pese a todo, sigo sintiéndome así. Me veo mucho más cerca de la gente infértil que de la fértil. Soy más capaz de empatizar con alguien que lleva mil tratamientos que con alguien que se queda a la primera. Y sufro con cada pérdida, cada bioquímico, cada ciclo perdido, cada legrado de alguien que ni conozco, pero que me toca muy de cerca.
    Fíjate, tú quieres ser normal y yo quiero seguir siendo anormal, seguir sintiéndome con derecho a decir: tranquila, sé por lo que estás pasando. Así que supongo que la infertilidad está también un poco en el alma. Haz lo que más te apetezca. Si necesitas dejar de sentirte infértil, pasa página. Tienes 2 hijos maravillosos y sanotes, aparca el tema en el arcén y sigue conduciendo a su lado. Céntrate en tus niños, tu chico, tu casa, tu trabajo, tu vida...y permítete solo recordar que te costó tener 2 hijos cuando vayas al gine a las revisiones. Te lo mereces. Un beso enorme, preciosa mía!

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    1. Pienso exactamente igual que tú! no sirve de nada luchar por la meta si luego no se disfruta! y eso no quita que la lucha joda, y sea pesada, pesadísima, y que te muerdas las uñas con al incertidumbre de saber si en realidad existe o no una meta. Pero a mí, que tras la pérdida de mi embarazo en noviembre, sigo buscándolo de nuevo, me ayuda mucho ver que sí que hay meta, que todas llegan, de una manera u otra, pero llegan!

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  7. Buenas por aquí :) tanto tiempo sin pasar!
    aaaiiinnnsss una entrada larga que me iba dejando mucho que comentar, pero al final seguro me olvidaré de la mitad ;)

    Suscribo cada frase del principio del mensaje, los sentimiento todo, la lucha, y esas historias que te cuentan. A mí hace tiempo que dejaron de consolarme, supongo que porque ninguna es la mía yo sigo sumando años, y mientras los milagros sucediendo a mi alrededor. No digo nunca nada cuando me cuentan esas historias pero quisiera decir, y la mía que? cuando a mí? o si quiero historias de infertilidad ya las busco yo en google... pero en cambio sonrisa y hago comentarios del tipo woooo, o aaaaaaaaaaahh, a fin de cuentas lo hacen para ayudar, que no ayudan, pero por lo menos no son el otro tipo de comentarios ofensivos y destructicvos, que a veces también me hacen.

    yo creo que si eres una luchadora, y que tb es normal que de dicha lucha te haya dejado secuelas y cicatrices, que no podemos ocultar y que tal vez llevemos por el resto de nuestra vida, pero si sé he intento, aunque no siempre me sale ya lo digo, pero si sé que nosotros si podemos dirigir nuestros pensamientos y tratar de pensar más en lo que nos hace feliz, que en otras cosas.

    Y poco más que me ha quedado una super parrafada

    Felicidades por tu embarazo, y claro que sí, nena desahógate cuanto necesites, que eso siempre va bien

    Besicos.

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  8. Preciosa! hace tiempo que no entro ni leo nada porque he tenido unos meses de locura absoluta! Me ha gustado muchísimo el post, lo bien que expresas cada situación, cada sentimiento, cada "revoltijo" de tripas y corazón.

    Eres una luchadora! Y eres una mami increíble! y aunque entiendo lo que dices de cómo te sientes quiero que sepas que yo te veo como "super válida", mi heroína personal.

    Un millón de besitos preciosa, estoy deseando saber cómo va todo. besos a angelote y a tu futuropitufitoprecioso
    Besotes

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